Piel grasosa y acné

El acné es un trastorno inflamatorio de la piel provocado por una secreción excesiva de grasa que obstruye los poros, produciendo lesiones e incluso cicatrices, principalmente en la cara, el pecho y espalda.

¡No te sientas mal! Millones de jóvenes y adultos en el mundo tienen exceso de grasa cutánea en el rostro, lo que favorece la acción de bacterias y la aparición de barros, espinillas y comedones, lo que se define como acné.

El sebo facial es normal cuando en cantidades moderadas cumple la función de lubricar la epidermis. Sin embargo, cuando los sebocitos (células fundamentales de la glándula sebácea) se producen en cantidades anormales, el sebo se extiende por las demás capas de la piel y a la superficie, dilatando los poros debido al flujo y acumulación de grasa.

Este proceso se nota en la piel cuando se produce el brillo facial, que se presenta comúnmente en la zona de la frente, la nariz y el mentón. Además, este cuadro es acompañado con poros más abiertos y en ocasiones con algunos brotes o granos.

La piel grasosa suele presentar mayor espesor, glándulas sebáceas con sobreproducción de sebo y orificios pilosos dilatados.

Causas del acné

  • La testosterona (hormona masculina) es la responsable de la hipersecreción sebácea y desencadena la aparición del acné, por lo tanto, este tipo de piel puede ser común en los hombres y perdurar en el tiempo.
  • Factores hormonales son los que provocan que algunas pieles produzcan más grasa que otras.

 

Entre los principales síntomas de la piel grasosa se encuentran:

  • Brillo en el rostro.
  • Poros dilatados.
  • Sensación de piel “sucia”.
  • Granos (muchas veces en forma de barros y comedones).
  • Puntos negros o espinillas.
  • Acné.
  • Junto con la piel grasa también puede aparecer el mal olor axilar.

El médico dermatólogo puede detectar a simple vista una piel grasa, ya que se observa un cutis poroso, húmedo y brillante.

¿Existe tratamiento para la piel grasosa?

Recientemente, los investigadores se han dedicado a la tarea de estudiar nuevas alternativas terapéuticas a base de plantas (fitomedicamentos) para este trastorno cutáneo, debido al peligro que representa el uso de antibióticos en el tratamiento del acné.

De esta manera, han hallado que una gran mayoría de los componentes de las plantas poseen un efecto antimicrobiano considerablemente menos perjudicial que los medicamentos sintéticos.

En este contexto, una alternativa de tratamiento de la piel grasosa y el acné son los fitomedicamentos orales con extracto de raíz de Echinacea angustifolia y flor de Humulus lupulus L (Asepxia caps®) que actúan eliminando el exceso de grasa.

Además, el extracto seco de flor Humulus Lupulus L ha demostrado importantes propiedades que impiden la actividad de las principales bacterias que causan el acné, según análisis de laboratorio publicado en International Journal of Phytotherapy and Phytopharmacology, un referente de información sobre los avances en investigación de medicina natural.

Eso sí, consulta con un dermatólogo (especialista en el estudio y cuidado de la piel) si el problema de acné y exceso de grasa cutánea son agudos.

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