Lo verdadero y lo falso sobre el cuidado de la piel

Existe tanta información sobre cómo cuidar la piel, que llegas a encontrarte en un verdadero dilema.

¿Cómo saber cuáles son solo mitos y cuáles recomendaciones realmente útiles para lucir una piel sana y sin imperfecciones?

¡Fuera mitos! Revisa la siguiente info y aprende a cuidar adecuadamente tu piel.

Mito: Tener una rutina de higiene facial es cosa de chicas.
Realidad: Falso.

Los hombres también deben tener una rutina para evitar el deterioro de su piel y prevenir el riesgo de imperfecciones. Eso sí, ten en cuenta que los cuidados y hábitos diarios de los chicos son diferentes a los de las chicas, debido a que la piel masculina se distingue por ser más gruesa, más resistente y más grasosa que la femenina, por cuestiones hormonales.

Mito: El acné es un problema solo de chavos.
Realidad: Falso.

Aunque el acné es común en la adolescencia, por los cambios hormonales, también se presenta en otras etapas de la vida, incluso hacia los 30 o 40 años de edad, en que los especialistas lo denominan acné tardío, que a diferencia del que se presenta en los adolescentes, no se relaciona con causas hormonales, sino más bien con aspectos de estilo de vida, alimentación y estrés.

Mito: Usar cosméticos produce imperfecciones.
Realidad: No se puede generalizar.

No todos los cosméticos causan problemas cutáneos. Por eso es importante que elijas los adecuados, según tu tipo de piel, ya que aquellos con ingredientes grasos pueden aumentar la probabilidad de acné. Busca el maquillaje especial para ti dentro de la gama de Asepxia® Maquilllaje, que al incluirlo dentro de tu ritual de belleza te ayuda a controlar el brillo facial y la aparición de imperfecciones.

Mito: En la adolescencia tener acné es causa de bullying.
Realidad: Cierto.

Según especialistas, la adolescencia es una etapa difícil para la mayoría de los chicos, y el acné la dificulta aún más. Esta enfermedad de la piel, causa inseguridad en los adolescentes, baja autoestima, problemas de socialización e incluso bullying, por el aspecto antiestético que por lo que es importante combatir esta afección de manera temprana para contribuir a su sano desarrollo social y emocional.

Mito: Comer chocolate es malo para la piel.
Realidad: Aun no está comprobado.

No hay constancia de que el consumo de cacao, principal materia prima del chocolate, sea una causa de acné. Lo que puede aumentar la probabilidad de aparición de imperfecciones es el consumo de azúcares y grasas, ingredientes que complementan la preparación de este producto. Mientras tanto, más vale moderar la cantidad que consumes.

Mito: Lavarse constantemente la cara elimina el acné.
Realidad: Falso.

Al hacer esto solo irritarás y taparás los poros de tu piel, lo que lo que aumenta tu riesgo de sufrir acné. Lo mejor es lavarte la cara dos veces al día, por la mañana para eliminar la acumulación de grasa producida en la noche, y antes de acostarte, para limpiar las impurezas que se depositaron a lo largo del día. Asepxia® Jabones, adicionado con ACNIL Control® cuenta con una variedad para que elijas el más adecuado según tu tipo de piel.

Mito: Pellizcar granos y espinillas daña la piel.
Realidad: Cierto.

Si pellizcas y exprimes los granitos lo único que ocasionarás será esparcir las bacterias e infectar otra parte de tu piel, además podría hacer que te queden marcas en la zona afectada.

Mito: Sufrir estrés causa imperfecciones en la piel.
Realidad: Cierto.

El estrés produce desequilibrios hormonales que se notan en la piel, como manchas, ojeras, arrugas e incluso acné. Cuando estás estresado tu organismo reacciona produciendo hormonas como cortisol y adrenalina, cuyo exceso altera los niveles de estrógenos y testosterona, que afectan directamente a la piel. Asimismo, el aumento de cortisol produce exceso de sebo que al combinarse con las bacterias cutáneas causa acné.

Mito: Broncear la piel ayuda a disimular las imperfecciones.
Realidad: Falso.

El enrojecimiento derivado de lesiones de acné puede ser menos notorio en una piel de tono bronceado, sin embargo, someterse a largos periodos de exposición a rayos ultravioleta, ya sea de luz solar o de cámaras de bronceado produce efectos dañinos para la piel como resequedad, irritación, quemaduras, así como un mayor riesgo de envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

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